Lema comunitario 2026

La presencia de Dios en medio de su pueblo siempre ha sido fuente de renovación y esperanza. Así lo anuncia el profeta Zacarías cuando proclama, cuando describe a naciones enteras acercándose porque han visto que el Señor está con ellos. Esa misma presencia queremos acoger hoy rumbo a nuestros cincuenta años: una presencia que transforma nuestros corazones, sana nuestras heridas, despierta nuestra fe y nos hace testigos vivos del Dios que camina con su pueblo. En ella encontramos identidad, fuerza y misión. Somos llamados a ser un Pueblo de discípulos en misión, en gestos sencillos, generosos y cotidianos, donde nadie camina solo y todos encuentran un lugar.
